Seguimos aprendiendo en este emocionante tema en torno a la memoria y su importante relación dentro del proceso de aprendizaje, y más en esta nueva etapa a la que tanto docentes como estudiantes y padres de familia se han visto obligados a explorar, la educación virtual.

Por ello es importante aprender y comprender el funcionamiento de la memoria de nuestros estudiantes. En el segundo día de capacitación junto a José Caiza abordamos temas interesantes que podemos poner en práctica en nuestras actividades diarias como docentes.

Habíamos hablado ya sobre qué es la memoria y las distintas fases por las que pasa la información hasta ser almacenada en la memoria,  aprendamos entonces diversos conceptos que nos permitirán entender más sobre el tema.

La conciencia: es el estado que nos permite percibirnos a nosotros mismos y al contexto, gracias a la conciencia podemos saber quienes somos, que hacemos y hacia donde vamos.

La percepción: consiste en recibir, interpretar y comprender las señales que provienen desde el exterior, codificándolas a partir de la actividad sensitiva. Es la base de la memoria sensorial. Gracias a la percepción podemos asimilar la información que es captada por nuestros sentidos.

Lenguaje: comprende la habilidad para codificar, decodificar e interpretar la comunicación. Esta es una habilidad propia del ser humano lo que permite un intercambio de información percibida.

Habilidades visoespaciales: son funciones cognitivas utilizadas para analizar, comprender y manejar el espacio en el que vivimos. Gracias a esta habilidad podemos movernos sin tropezar o caer diferenciando distancias y ubicaciones.

Funciones ejecutivas: Las funciones ejecutivas son actividades mentales complejas, necesarias para planificar, organizar, guiar, revisar, regularizar y evaluar el comportamiento necesario para adaptarse eficazmente al entorno y para alcanzar metas (Bauermeister, 2008). Son fundamentales por ejemplo cuando planificamos las actividades que vamos a realizar en todo el día, pensando qué tenemos que hacer, en qué orden, cuánto tiempo nos costará hacer cada una de las cosas e ir de un sitio a otro, e incluso si tenemos que modificar el plan sobre la marcha en caso de que haya algún imprevisto o necesitemos realizar alguna nueva tarea con la que no contábamos.

Atención: La atención es un prerrequisito para el funcionamiento de la memoria, es de suma importancia para la dirección e intensidad con la que se procesan los estímulos. Si no se presta atención a los estímulos, es imposible almacenar la información. Muchos de los fallos de memoria son, en realidad, fallos de atención.

Son muchos los estudios que analizan la relación que se establece entre la memoria y la atención (Oberauer, 2019). Se ha demostrado que la memoria sensorial, especialmente la icónica, requiere un buen funcionamiento de la atención para funcionar correctamente (Mack, Erol & Clarke, 2015). También se sabe que la dirección de la atención hacia el estímulo es suficiente para que este sea retenido (Ramírez, Arenas y Henao, 2005).

Todos estos elementos se conjugan para obtener el proceso de memorización, interesante sin duda. Espera a que escuches la capacitación completa de José en el siguiente link: https://www.facebook.com/poliestudiosformacion/videos/382713653074254

No olvides que hoy es la tercera emisión del webinar Memoria y desarrollo en el proceso de educación online, inscríbete ahora, te esperamos a partir de las 17:00 horas: https://bit.ly/2Iphyp0

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