Queremos seguir compartiendo contigo conocimiento valioso que tanto docentes como psicólogos pueden aplicar en el desarrollo de su vida profesional y más en este tiempo en el cuál la cotidianidad transcurre en medio de la virtualidad y una realidad a la que poco a poco vamos acostumbrándonos.

En este contexto las destrezas y habilidades que vamos adquiriendo a lo largo de nuestra vida son las que permiten a los individuos sobrevivir y adaptarse al entorno, el conocimiento que se va almacenando, consciente e inconscientemente, es lo que permite desenvolverse con soltura en el mundo en el que vivimos.

¿QUÉ ES LA MEMORIA?

«El proceso cognitivo a través del cual se codifica, almacena y recupera una información determinada o un suceso concreto» (González Rodríguez y Muñoz Marrón, 2008, p.81).

La memoria no es un constructo unitario, sino que es una capacidad muy compleja, una función SUPRAMODAL formada por diferentes sistemas y subsistemas que depende del funcionamiento integrado de numerosos circuitos que se localizan en distintas estructuras del sistema nervioso central.

La memoria no debe considerarse como un sistema fijo e inamovible, ya que es un sistema vivo que se encuentra en constante cambio en función de la edad, el contexto y las emociones. Justamente es esta capacidad la que permite el correcto desarrollo del proceso de aprendizaje.

Dentro del proceso de aprendizaje existe una estrecha relación entre el proceso de adquisición de la nueva información y el proceso en el cuál la memoria permite retenerla y recuperarla cuando necesitemos aplicarla, por lo tanto, memoria y aprendizaje son dos procesos íntimamente relacionados que posibilitan los cambios adaptativos en el ser humano.

Otra conceptualización que podemos aportar dentro de este maravilloso tema es la que se menciona en (Etchepareborda y Abad-Mas, 2005; Marrón, 2009) «La memorización es un proceso compuesto de varias etapas secuenciales que tienen que completarse satisfactoriamente para que el proceso culmine con éxito». Dentro de este proceso existen varias fases:

  • CODIFICACIÓN: Es el proceso en el cual la información sensorial percibida por los sentidos en forma de sonido, imágenes, experiencias, o acontecimientos, estos se transforman en diferentes códigos de almacenamiento, este proceso va a permitir el almacenamiento de la información. En este proceso es muy importante la atención, la concentración y el estado emocional de la persona.
  • ALMACENAMIENTO: El proceso de almacenamiento consiste en guardar la información hasta que sea necesaria. Para ello, la información debe ser organizada, es decir, ordenada y categorizada (Etchepareborda y Abad-Mas, 2005). La categorización y organización de la información se produce a través de tres elementos: conceptos, esquemas, unidades estructuradas de conocimiento.
  • RECUPERACIÓN: Según el principio de codificación específica (Tulving y Thomson, 1973), para acceder a la información almacenada en la memoria se necesitan los indicios adecuados que se utilizaron en su codificación y que servirán como «pistas» para localizarla.

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