El 2 de abril es un día decretado por las Naciones Unidas para la Concientización sobre el autismo. Un día donde todos nos vestimos de azul para apoyar a los niños, jóvenes y adultos que presentan esta condición.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el autismo de la siguiente manera:

“Los trastornos del espectro (TEA) son un grupo de complejos trastornos del desarrollo cerebral. Este término abarca afecciones como el autismo, el trastorno desintegrador infantil y el síndrome de Asperger que se caracterizan por dificultades en la comunicación e interacción social, por un repertorio de intereses y actividades restringidos y repetitivos”.

Con el transcurso del tiempo, los avances médicos han clasificado este trastorno, para identificarlo de mejor manera. Con estudios avanzados, se ha definido que no se trata de un problema social, sino, que tiene un origen neurológico por lo que se trata de una alteración.

“En el país (Ecuador), el autismo es considerado como una condición incapacitante con énfasis en el área psicosocial, que afecta la capacidad del sujeto para comunicarse, socializar y sostener el contacto visual con los demás. Sin embargo, existe una gran discrepancia sobre si es o no una discapacidad, pues dentro de su categoría existen personas con coeficientes intelectuales muy altos y otras con serias alteraciones en varias áreas de su desarrollo”. (Zambrano, 2019)

Esto indica que este trastorno afecta a las relaciones sociales, aunque no esté vinculado

Datos mundiales acerca de este trastorno aseguran lo siguiente:

  • Aproximadamente el 1% de la población total del mundo es diagnosticada con Autismo (No todos los países tienen cifras de las personas diagnosticadas con Autismo)

Estudios en EE.UU, Inglaterra, Europa Occidental, y Asia han encontrado que aproximadamente entre el 1% y 2% de la población es diagnosticada con Trastorno del Espectro Autista.

  • 1 de cada 54 niños y niñas de 8 años son identificados con autismo
  • El autismo es 4 veces más diagnosticado en niños que en niñas (Más niños que niñas son diagnosticados con Autismo)

Algunos estudios sugieren que la proporción de hombres a mujeres varía entre 2:1 a 16:1

Actualmente se están haciendo esfuerzos por mejorar el diagnóstico en las mujeres.

  • El autismo no es solo en infantes, ellos pueden crecer y convertirse en adultos autistas

¿Cómo identificamos el autismo a temprana edad?

No siempre se puede saber fácilmente si alguien tiene autismo y puede pasar desapercibido. Aunque el autismo se puede diagnosticar desde los 2 años, a mayoría de los niños y niñas son diagnosticados a partir de los 4 años. Estos pueden ser los síntomas generales que puede tener un niño autista:

  • Déficit en el contacto visual
  • Retraso en la adquisición del lenguaje
  • Movimientos de manos tipo aleteos
  • Tendencia en enfilar o apilar objetos
  • Conductas repetitivas o inflexibles
  • Prefieren jugar solos
  • Evitan el contacto físico
  • No es consciente de los posibles peligros

Una vez que tengamos el conocimiento necesario para identificar a un niño o niña autista, será fundamental intervenir para cooperar en el desarrollo mental y social de los mismos.

Toma en cuenta que las personas dentro del espectro autista deben tener:

  • Acceso a un ambiente confiable y seguro
  • Herramientas para su regulación emocional
  • Ambiente sensorial amigable o acomodaciones sensoriales
  • Tiempo necesario para transiciones
  • Acceso a la comunicación
  • Cronograma o una estructura para sus días
  • Límites claros
  • Debemos ser esos agentes de cambio que tu niño necesita

 

Por otro lado, es importante no subestimar el autismo femenino

Reconocemos que las posibles características en mujeres son:

Crisis explosivas: Te recomendamos que la entiendas y abordes los miedos y la sobrecarga sensorial

No pedir ayuda o evitarlo para enmascarar la dificultad: Comprueba la comprensión con frecuencia (pregúntale y ofrece ayuda)

Le gusta la rutina y no el cambio: Debes ayudarle a estructurar las transiciones explicándole que debe hacer cambios cuando sea posible

Decidida y le gusta tener el control: Ofrécele elecciones guiadas

Perfeccionistas: Ayúdale a desarrollar flexibilidad a cometer errores y corregirlos cuando sea necesario

Ser socialmente inmadura y vulnerable: Fomenta y se ejemplo con la reciprocidad

Experimentar más ansiedad con más intensidad que los otros: Cuando corresponda, confirma que su reacción o sentimientos es normal

Aunque el autismo no es una enfermedad, sino una condición, el paciente necesita un acompañamiento o tratamiento profesional que le garantice una mejor calidad de vida.

No existe un método como test o prueba para determinar si alguien tiene autismo. El diagnóstico se establece cuando se reconocen ciertos comportamientos propios del espectro autista.

Si conoces de alguien con los síntomas que te hemos compartido, no dudes en buscar una ayuda especializada. Esa será la única forma de garantizar un futuro seguro y estable en la vida de alguien con autismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *