El día de ayer 13 de enero se conmemoro el día mundial de la lucha contra la depresión. En este estado influyen varios factores donde la persona vive encerrada en emociones negativas de las que no puede escapar. Es una enfermedad con graves repercusiones para quien la sufre, que va más allá de la simple tristeza y que condiciona toda su vida. Una teoría especifica es la propuesta por Martin Seligman, el modelo de “indefensión aprendida”, es decir, la sensación que a veces tenemos, de que hagamos lo que hagamos, nada funciona, pero llevado al extremo y convertido en una constante.

El haber acumulado experiencias donde hemos sentido que no se ha tenido control sobre sí mismo, nuestra vida y la convivencia con los demás; tener claro que es la depresión sirve para saber cómo abordar la enfermedad para poder tratarla y superarla.

A la hora de ir desenvolviéndonos con el paso del tiempo en nuestra vida, se es consciente que hay aspectos controlables y otros sobre los que no se puede llegar hacer nada. La falta de control es solo una idea subjetiva que no se apoya en la realidad las cuales llegan a propiciar emociones negativas y nos hace acabar dando el verdadero poder a elementos externos.  Muchas de las veces se cree que no hay control de nada o llega existir algo verdaderamente significativo donde no hay dicho control, como un problema de acoso en el trabajo, aunque no se lo crea se puede llegar a caer en una depresión. Se siente que nada de lo que se haga funciona no se puede cambiar las circunstancia. Por lo tanto, la tristeza junto a otro elemento se llega a transformar en la enfermedad de la depresión.

Cada persona cuenta con una serie de recursos y habilidades que nos permiten sobrevivir en el mundo actual, estas herramientas no solo buscan escapar de los peligros que amenazan nuestra vida, sino de aquellos elementos que llegan a generar emociones negativas y para esto se llega a poner en marcha mecanismos de afrontamiento. La visión en túnel que nos genera el miedo o la tristeza nos impide resolver los problemas ya que no somos capaces ni de ver soluciones ni de ponerlas en marcha. El proceso para devolver el control a nuestra vida empezaría con ampliar las opciones, generar una búsqueda de soluciones y generar planes de acción que nos ayuden a mejorar la situación.

La depresión es una de las enfermedades más comunes. No siempre es diagnosticada de forma idónea, sobre todo a tiempo y tampoco se encuentra los motivos aparentes para que aparezca, ya que creemos que tiene que tener una causa concreta. Se ha intentado explicar desde diferentes puntos de vista, y todos parecen tener en común la sensación de pérdida de control sobre las propias acciones y emociones. Una frase muy común en las personas que sufren esta enfermedad es “Haga lo que haga, no soy capaz de salir de donde estoy”, no se sienten aptas de ser una persona con la suficiente resiliencia para solucionar los problemas que se les presente y también a entender que ocurre y que nos propone una forma de tratar dicha enfermedad.

Se debe acudir a tiempo a un especialista para que pueda ayudar a superar el trastorno lo antes posible, se puede llegar adquirir una serie de hábitos para prevenir la aparición de esta patología:  Mejorar la inteligencia emocional, practicar ejercicio, comer sano y equilibrado, tener una vida social activa y practicar constantemente hobbies, dejar de compararse con los demás, vivir el presente, plantearte metas realistas, aprender a vivir on la incertidumbre, cuidar el nivel de estrés, evitar el alcohol y las drogas y descansar lo necesario.

Referencias

Rull , Á. (14 de enero de 2020). elPeriódico. Obtenido de https://www.elperiodico.com/es/ser-feliz/20200114/indefension-aprendida-tristeza-depresion-7799862

 

Lizeth Dávila

Comunicación Corporativa 

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