Desde hace mucho tiempo  he abordado el tema de la comunicación efectiva. Muchas de las familias que llegan al consultorio sienten que  han agotado  todas las posibles de formas de comunicarse con sus hijos. Me dicen: “Es que no me entiende, parece  que estoy hablando con una pared”.

Escucho atentamente el dialogo,  donde  los padres se  quejan constantemente, de lo que su hijo a hecho, o, ha dejado de hacerlo. Mientras me pregunto, cual será la  forma más apta de enfrentar a  su realidad al padre de familia que esta sentado frente a mi.

Datos  que deberiamos conocer:

  • Mientras  más exposición a  temprana  edad a la tecnología, menor es la capacidad de comunicación de los chicos
  • Cada vez que usted a su hijo de 3  años le da su tablet o celular  para que haga silencio o se quede quieto, lo que en realidad esta haciendo es  enviar el siguiente mensaje: “Cada vez que necesite conversar contigo, utiliza un mecanismo de escape”
  • Mirar la televisión mientras cenamos, elimina por completo la capacidad de  comunicación intrafamiliar.

Si miramos a través de una lupa podemos entender que: la comunicación que brindamos en la primera  infancia es directamente proporcional a la que nos brindarán cuando  estén en la adolescencia.

Por lo tanto, cada vez que a su hijo pequeño, le manda de la sala, porque es un conversación de adultos. Silencia  su comunicación con una tablet o  celular. Está generando su dificultad con el adolecente que  está próximo a tene en su hogar.

Si la adolescencia ha llegado y presentamos estos poblemas en el hogar. Lo correcto sera:

  1. Buscar un lugar común  donde puedan  compartir intereses comunes, por ejemplo cocinar, realizar manualidades,  comentar sobre un libro.
  2. Establecer limites en el uso de tecnologías en los momentos familiares
  3. Brindar contacto fisico como abrazos, palmadas o besos, cada vez  que  sea posible. Demostrar su afecto  con los chicos no es debilidad sino autoridad asertiva.