Hace unos días, mientras iba de camino al parque, veía a un chico de aproximadamente doce años y a su madre discutir en el camino. Ella le explicaba que su salario no era el suficiente para cumplir con las fiestas de los amigos y que este nuevo año escolar le rogaba que pusiera más atención en sus cosas, siempre perdía los lápices, los libros y los colores.padre e hijo

El muchacho molesto respondió, “ya má, ya vas con lo mismo, otra vez lo mismo, ya calla má, ya te entendí”. Es entonces que me puse a reflexionar sobre que parte es la más importante en la educación. Sin duda desde mi punto de vista, es el RESPETO.

Cuando hablamos de respeto con nuestros hijos, estamos enseñando valores que son necesarios para que toda sociedad se mantenga. Pero sobretodo es el signo de la convivencia pacífica que todos deseamos, hablamos de respeto y nos acordamos de algunas actividades de la vida diaria que influyen en este proceso.

  • Respeto, es sin duda levantarnos a tiempo para llegar puntuales a la escuela.
  • Respeto también es no permitir que la buseta escolar espere mientras acabamos de desayunar.
  • Respeto es saludar con efecto a nuestros maestros y personal de apoyo de nuestra escuela , colegio o universidad.
  • El respeto se encuentra también en alimentarnos adecuadamente valorando el esfuerzo de nuestros padres para la cocción de los alimentos.
  • El respeto está en el dialogo, cuando contamos los que nos ha pasado en la escuela y podemos desarrollar una conversación con personas de edad diferente a la nuestra.

Pero quien enseña ese respeto a los menores, lo enseñamos definitivamente los padres desde casa, cada vez, que con respeto abordamos los temas difíciles en el hogar.

Quizás la manera más sencilla de enseñarles el respeto es dejar apagado nuestro celular cuando jugamos con ellos
Los respetamos cuando les dedicamos tiempo, cuando no les hacemos callar mientras quieren contarnos una historia, o, nos quieren hablar de su historieta preferida.
Los respetamos cuando a pesar de que sus tareas no se encuentran perfectas valoramos su esfuerzo al realizarla.
Sin duda los respetamos cuando asistimos a sus reuniones escolares y participamos activamente de su vida escolar.
Cuando les explicamos el valor de sus promesas y demostramos con el ejemplo, que lo que prometemos debemos cumplirlo.

Cuan importante es como padres de familia entender que el amor que brindamos a nuestros hijos se convierte directa y proporcionalmente en amor hacia nosotros.

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